El Tipo de Cambio Real Efectivo (TCRE-CqP) subió en septiembre a 135,23 con base 100 en diciembre de 2001. Esto implica un alza del 1,1% contra agosto y una caída del 11,9% contra septiembre de 2011.
Se actualizaron los datos en conformidad con la última publicación del IPC-CqP.
La próxima publicación será el 26 de noviembre (Octubre 2012).

5 comentarios:
Es interesante notar que el tipo de cambio real de diciembre 2001 era en realidad bastante mas bajo que el promedio de la decada de la convertibilidad, debido a la deflacion que hubo entre 1998 y 2001. En relación al nivel de mediados de 1998 (o a otros periodos de la misma decada, por ejemplo poco antes o poco después de la crisis del tequila) el tipo de cambio real efectivo medido en el gráfico tendria un valor mucho más próximo a los niveles vigentes en la convertibilidad.
Héctor
Es un buen punto. El ITCRM marca un máximo luego de bien establecida la convertibilidad algo por encima de 120. El cambio fuerte no fue por la deflación, al contrario, eso me haría subir el índice. Lo que tiró para abajo el TCR fue la devaluación de Brasil en el 98.
La metodología no es la misma, principalmente por el doble peso que le doy a las exportaciones. Mi metodología es más parecida a la de la Fed que a la del BCRA. De hecho, siguiendo la metodología BCRA con mi muestra el índice me da cinco puntos más alto, y corrigiendo el ITCRM por inflación verdadera nueve.
Pero es un muy buen punto.
Saludos
Natalio,
gracias por la respuesta, que he leido con cierta tardanza. Dos observaciones:
1. Al hablar de tipo de cambio alto o bajo puede haber algun equivoco. Yo estaba refiriendome al precio de las divisas en moneda nacional (prewcio que está más alto cuando el peso vale relativamente menos); una devaluación en otros países haría bajar el precio de las divisas, y por lo tanto el peso valdría más (tendría más poder adquisitivo). Por ejemplo la devaluación de Brasil significa un aumento en el poder adquisitivo del peso en 1999. Eso explica la confusión (entre mi respuesta y la replica tuya) sobre indices que suben o que bajan.
2. Al calcular el poder adquisitivo de la propia moneda (o a la inversa, el valor real de las divisas expresadas en moneda nacional netas de inflación local e internacional) no debería incluir las exportaciones si es que luego ese índice se va a utilizar para medir la competitividad de las exportaciones (o importaciones). Por el contrario, parece más lógico utilizar como deflactores los precios domésticos de bienes finales en los países involucrados. Para algunos, esto se reduce aun más pues toman como deflactores solamente los precios domesticos de los no transables, pero no creo que eso sea correcto. Los indices más adecuados a utilizar son el IPC o el indice de precios implicitos del PBI (el primero toma solo los bienes de consumo, que son los autenticos bienes finales, y el otro toma los bienes de consumo + los bienes de inversión, y hay razones para considerar los medios durables de producción como "bienes finales" pese a que son precisamente medios para producir otros bienes.
3. El punto de partida de una serie de indices sobre el poder adquisitivo relativo de una moneda respecto a otras puede ser el tipo de cambio de mercado de una fecha determinada, o bien el tipo de cambio de paridad de poder adquisitivo de una fecha determinada. El primero solo es capaz de decir si la relación subió o bajó, pero no puede indicar si la relación es "demasiado alta" o "demasiado baja". La segunda indica si el nivel absoluto de precios de un país es más alto o más bajo que el de los otros países considerados (lo cual da una base absoluta para medir competitividad, y para poder distinguir entre competitividad genuina --basada en productividad-- y competitividad espuria --basada en un tipo de cambio (actual o en la fecha de base) que está alejado del nivel PPP.
Naturalmente, la paridad absoluta de poder adquisitivo se basa en un índice de precios entre paises en la fecha de base, actualizado por el ratio de indices de precios de los paises a lo largo del tiempo y es compatible con situaciones donde unos bienes son localmente más caros o se encarecen mientras otros bienes son localmente más baratos o se abaratan: no implica convergencia de todos los precios.
En un trabajo que cubre hasta 1995 (y que pronto tendré actualizado a 2006 por lo menos) hice un intento de reconstruir (a) la inflación neta de efectos sustitución, a través de índices superlativos a lo largo del tiempo tanto en Argentina como en EEUU, y (b) el nivel absoluto del tipo de cambio real del dolar en la Argentina en comparación con el tipo de cambio de paridad de poder adquisitivo respecto a EEUU. Hay allí algunas consideraciones conceptuales sobre estos temas (version más larga en español: http://ssrn.com/abstract=1437632, versión más breve en inglés http://ssrn.com/abstract=1437383).
Un añadido:
En los trabajos citados se concluye que el tipo de cambio real de 1993-95 estaba en el nivel de paridad absoluta de poder adquisitivo respecto a EEUU (con base en los datos que existían en aquel momento: hoy hay nuevos cálculos de PPP).
Diversas estimaciones comparativas entre 1995 y 2001 indican que en ese periodo se produjo una apreciación real del peso respecto de las divisas (no solo del dólar sino también el Real y las monedas europeas), de modo que para 2001 el poder adquisitivo del peso estaba por encima del nivel de paridad absoluta de poder adquisitivo, y por ende el tipo de cambio de paridad de poder adquisitivo en 2000-2001 era inferior a un peso por dólar. Hay diferentes estimaciones que lo sitúan entre 0.75 y 0.90 pesos por dolar, incluyendo desde el índice Big Mac hasta los más serios cálculos de PPP como los del Banco Mundial y las Penn World Tables. Y dado que el cálculo se basaba solo en EEUU no incluye la devaluación brasileña de enero 1999 y la subsiguiente inflación brasileña, cuyo efecto neto hubiese moderado esa apreciación real del peso. Es probable que considerando el conjunto de divisas el peso en 1999-2001 no estuviese tan apartado de la paridad absoluta de nivel adquisitivo respecto a la media ponderada de divisas relevantes.
El hecho de que en ese periodo el tipo de cambio teórico de PPP absoluta haya sido algo inferior a un peso por dolar no significa que el tipo de cambio de equilibrio de corto plazo del mercado cambiario haya sido también inferior a un peso por dolar: esa es otra cuestión que excede el marco de esta discusión.
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