Bueno, al parecer ésa es
la pregunta.
¿Cómo saber si está barato? Hay varias cosas a tener en cuenta, pero
veamos una a una las razones por las que podría llegar a estar barato
junto con sus contraargumentos, y fijémonos si se confirma o no esta
hipótesis.
Está barato porque me sale barato Estados Unidos. Es probable que
aquellos turistas que hoy viajen a Estados Unidos encuentren que muchos
(aunque no todos) de los bienes y servicios que consumen allí son
relativamente más baratos, o salen más o menos lo mismo que acá. Este
hecho, por ejemplo, no se daba hace unos años. La combinación de tipo de
cambio con el dólar cuasi-fijo hasta 2008 y con una leve depreciación
desde entonces por un lado, y una inflación de dos dígitos desde 2005 por el otro, hicieron que el
tipo de cambio real bilateral peso/dólar se apreciara fuertemente. El
TCR bilateral no es más que el tipo de cambio nominal corregido por el
diferencial de inflación entre dos países (el TCR multilateral/efectivo
es un promedio de bilaterales). De hecho, si uno mira el gráfico notará
que ya está prácticamente en el mismo nivel de 2001. Si suponemos que
entonces el TCR estaba atrasado, entonces debería estarlo también ahora,
confirmando el "dólar barato".
Contraargumento: Si uno mira el TCR efectivo,
todavía queda un margen para llegar al nivel de 2001. Si bien es cierto
que EE.UU. está barato, todavía no vale lo mismo con el resto de los
países, particularmente con Brasil (aún a pesar de la fuerte apreciación
del TCR bilateral con nuestro vecino en septiembre).

Está barato porque la cuenta corriente se
equilibró. Hay quienes afirman una manera fácil de notar si un tipo de
cambio está apreciado o no es mirar el saldo de cuenta corriente. Si es
positivo, está depreciado, si es negativo, está apreciado. Uno puede
notar que el saldo de cuenta corriente se ha ido esfumando
contínuamente en los últimos años, y hoy ya está prácticamente en cero.
Contraargumento: Es un enfoque demasiado simplista (aunque no tanto).
Está
barato porque el Presupuesto dice que el dólar va a subir. En
las proyecciones macroeconómicas del Presupuesto 2012, el Gobierno estimó un
dólar promedio de $4,40. Si suponemos que esas proyecciones se cumplen,
y que además el Gobierno va a buscar la forma de llegar a esa número
con la menor volatilidad posible (i.e. que la depreciación mensual sea
constante), entonces a fin de 2012 esperaríamos un dólar de $4,49.
Contraargumento: El retorno en pesos
de tener dólares y atesorarlos hasta fin de 2012 es del 6,3%.
Hoy se puede ganar mucho más con un plazo fijo, lo que ya es decir bastante.
Además, el supuesto de que las proyecciones del Presupuesto se cumplan
es heróico. Por ejemplo, si le hacíamos caso al Presupuesto 2009,
habríamos esperado que el dólar durante el año
bajara, y eso que se
aprobó después de que superara la marca del mensaje. Por no hablar de
las proyecciones de precios y crecimiento...
Está barato porque hay gente que paga mucho más de lo que cotiza.
Hay gente que paga mucho más por el dólar que lo que sale comprarlo en
un banco o una casa de cambio. Por ejemplo, (y sin meternos en las
cuevas) el dólar implícito entre el precio de las acciones argentinas y
sus ADRs en el exterior está hoy en $5, un 17% por encima del valor
oficial.
Como se puede ver en el gráfico, el valor
ha sabido estar en línea con el mayorista, pero últimamente se ha
disparado. El valor de "éste" dólar va más o menos de la mano con el
informal.
Contraargumento: el valor del dólar "alternativo" (entendido como
todos aquéllos que no sean vía banco o casa de cambio) contiene varios
costos que no son intrínsecos al dólar en sí sino a la forma de
obtenerlo. El diferencial podría estar reflejando estos costos.
Está barato porque la política monetaria me incentiva a comprar. En
línea con
el post de la semana pasada, el BCRA planchó el dólar en un
contexto de altas expectativas de depreciación. El punto es que, por más
que el ritmo de devaluación es menor (e incluso fue cero durante un par
de semanas), las expectativas se mantuvieron. Con lo cual, el dólar
planchado, dadas las expectativas, hacían el comprar el dólar un negocio
relativamente rentable.
Contraargumento: el giro de la liquidez al dólar hizo saltar las
tasas de interés. Salvo que esperes una devaluación fuerte,
probablemente invertir en un plazo fijo sea una inversión más rentable e
igual de segura.
Como puede ver, lector, existen razones de sobra para pensar que el
dólar está "barato", y cada una tiene argumentos en contra. La corrida del dólar se solucionaría si 1. se atacaran las expectativas de depreciación y 2. se controlara la inflación. Yo
personalmente creo que el tipo de cambio está "un poco" atrasado, pero
no mucho. Esta vez, la última palabra se la voy a dejar a usted.