Domingo a la mañana. El día pintaba mejor de lo que había comenzado y mis amigos y yo tuvimos la idea inocente de agasajarnos con lo que hasta hace poco era una tradición argentina: el asado.
Entre pitos y flautas el chiste costó algo más de $500 para diez personas*. No nos costó tanto más por lo que había aumentado la carne (¡setenta mangos el kilo de lomo!), sino porque no había carne.
¿Cómo es eso? Habíamos ido a un hípermercado. Yo básicamente compro siempre de la misma manera: medio kilo por persona, repartidos entre tira de asado y vacío. Pues bien, no había ni tira de asado ni vacío, por lo que tuvimos que optar por cortes más caros y por lo poco que había de ese empaquetado al vacío que a veces parece que lo único que tiene de distinto es eso y el precio.
La gente de inflación verdadera se encontró con el mismo panorama que yo, y llegó a la misma conclusión:
El otro dato importante es la falta de stock en productos que el mes pasado estaban bajo un "acuerdo de precios" con el gobierno. El resultado no es sorprendente desde el punto de vista económico, ya que como se explica en cualquier curso de economía básica, los controles de precios (o "precios máximos") crean un exceso de demanda y eventualmente un desabastecimiento.
Vamos a un curso rápido de economía básica (Eco 101, según le dicen). Veamos al mercado de la carne en un modelo de competencia. La cantidad de mercado,
q*, y el precio de mercado,
p*, están dados por la interacción de la oferta y la demanda.
Ahora supongamos que se fija (o se "acuerda") el precio de la carne a un precio
pK, estrictamente inferior al de mercado. A ese precio, los consumidores quieren comprar
qB pero los productores pueden ofrecer
qA. la diferencia entre
qB y
qA es un "
exceso de demanda" y se produce desabastecimiento inevitablemente.
Por supuesto que también hay que ver por qué subió la carne, pero
hay gente que lo puede explicar mejor que yo. A lo que quiero ir es que el desabastecimiento por controles de precios (y otras formas de
mala intervención estatal) existe desde que existen los controles de precios, y es algo que se enseña en un primer curso de economía.
Mi punto es que con estos errores, cualquiera que esté llevando la política económica no está a la altura de las circunstancias.
Notas CqP: 1. No compramos sólo carne. También chorizo, morcilla, un par de provoletas, algo para la ensalada, un quesito, dos salamines, carbón y algo de bebida (no, no compramos vino). Al que le parece que algo de eso está de más, que lo ponga en los comentarios y vea qué piensa el resto.
2. En rigor, es algo mucho más complicado que eso el mercado de la carne. El ejercicio sirve a modo de ilustración.